
vivo acaba de abrir la caja negra. Después de dos generaciones (X100 Ultra y X200 Ultra) atrapadas en el mercado chino, la compañía lanza hoy globalmente el X300 Ultra — el primer X Ultra que llega oficialmente a Europa, Asia, Brasil y buena parte de LATAM vía importación oficial. El precio duele: €1.999 por la versión de 16 GB / 1 TB, o hasta €3.166 con el kit completo de teleconvertidor de 400 mm y video cage. A cambio ofrece algo que ningún flagship tradicional tiene: un sistema ZEISS Master Lenses con tres primes (14 mm, 35 mm, 85 mm), dos teleconvertidores ópticos físicos (200 mm y 400 mm), y video 4K 120fps Dolby Vision en las tres cámaras traseras — algo que ni el iPhone 17 Pro Max ni el Galaxy S26 Ultra igualan.
Es el smartphone que más se parece a un sistema fotográfico profesional que hayamos visto hasta ahora. La pregunta es si ese posicionamiento le alcanza para competir con Samsung y Apple en un mercado donde la distribución y el ecosistema pesan tanto como el hardware.

El lenguaje visual cambió. El X300 Pro tenía un módulo de cámara discreto; el Ultra lo convierte en protagonismo absoluto. El anillo plateado con textura moleteada imita las ruedas de ajuste de una lente ZEISS real, y la inscripción 1.85-2.67/14-85 ASPH grabada en el metal — la misma nomenclatura que ZEISS usa en sus ópticas de cámara — marca el tono: no es un smartphone con cámara buena, es un cuerpo que pretende portar ópticas.

El primer X Ultra de Vivo que se lanza globalmente. Sistema ZEISS Master Lenses con tres primes (14, 35, 85 mm), dos teleconvertidores físicos (200 y 400 mm) y video 4K 120fps 10-bit Log en las tres cámaras traseras.
Información basada en specs oficiales. El autor no tuvo acceso físico al producto para este reporte.

El equipo viene en tres colores oficiales: Film Green (verde oliva con acabado aceitoso, pensado para remitir a lentes vintage), Silver Tone (textura reflectante) y Black (estándar). En Europa solo llegan Black y Green al lanzamiento. Las dimensiones son 162,98 × 76,81 × 8,19 mm en Black, y 8,49 mm en Green y Silver por el recubrimiento extra. Peso: 232 g en Black, 237 g en Green y Silver. No es liviano para los estándares de 2026, aunque se compensa por la ergonomía del módulo centrado y el peso bien distribuido.
Certificación IP68 / IP69, lo que significa resistencia al polvo, inmersión en agua dulce hasta 1,5 m durante 30 minutos, y protección contra chorros de alta presión y alta temperatura. La única configuración disponible en Europa al lanzamiento es 16 GB de RAM / 1 TB de almacenamiento UFS 4.1 — no hay variante 12/256 como se había filtrado al principio.

Al frente, un panel LTPO AMOLED de 6,82 pulgadas con resolución 2K, refresh adaptativo de 1 a 144 Hz y PWM de 2.160 Hz para cuidar la vista en sesiones largas. El brillo pico llega a los 6.000 nits en modos HDR — uno de los más altos del mercado junto con el Galaxy S26 Ultra. Soporta HDR10+, Dolby Vision y HDR Vivid.
El detalle que lo separa es el ZEISS Master Color Display con Ultra XDR: un pipeline de 10 bits end-to-end que asegura que lo que ves en la pantalla es lo que capturaron los sensores. En la práctica, esto significa que si grabás en LOG o Dolby Vision, el previsualizador muestra la imagen con la curva real — no una aproximación SDR. Es el tipo de detalle que solo le importa a quienes vienen del flujo profesional, pero define la diferencia entre un camera phone "común" y uno pensado para creación.


Acá está la primera diferencia notable respecto al X300 y X300 Pro: mientras esos dos usan el MediaTek Dimensity 9500, el Ultra monta el Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm. La decisión tiene lógica: el SD 8 Elite Gen 5 tiene un ISP más robusto para procesamiento RAW multi-frame y mejor soporte para pipelines de video 10-bit Log, lo que encaja con el foco fotográfico del modelo.
Acompañan 16 GB de LPDDR5X y 1 TB de UFS 4.1. Pero lo que sorprende es la refrigeración: vivo rediseñó el sistema Ice Pulse Fluid VC, con una cámara de vapor 22 % más grande que la del X300 Pro y un canal de retorno de líquido optimizado que mejora la disipación de calor en un 14 %. Para grabar 4K 120fps Log con una periscópica 85 mm durante sesiones largas, ese margen térmico no es cosmético.
El modelo global y chino trae 6.600 mAh con tecnología BlueVolt silicio-carbono — una de las capacidades más altas del segmento flagship. Pero hay una letra chica: la versión europea llega con 6.400 mAh, 200 mAh menos, por regulaciones de transporte aéreo que limitan la densidad energética permitida en dispositivos comercializados en la UE. No es dramático, pero es información que no aparece destacada en el marketing oficial.
La carga es de 100 W por cable y 40 W inalámbrica, con carga inversa inalámbrica incluida. En números reales, el cargador de 100 W llena el equipo del 0 al 100 % en unos 40-45 minutos — no es el más rápido del mercado (el Oppo Find X9 Pro hace algo similar con 80 W por batería más grande), pero queda en el pelotón alto.

Acá está la tesis del producto. No son "tres cámaras traseras" — son tres lentes primes co-engineered con ZEISS, cada una con una distancia focal fija y pensada para un uso específico, más dos teleconvertidores físicos que se montan mecánicamente sobre el cuerpo.
Las tres lentes primes:
Los dos teleconvertidores físicos:

Lo interesante no es cada pieza aislada. Es el concepto. vivo está construyendo de facto una "montura propietaria" para smartphones — algo que no existía hasta que lo validó el mercado de ópticas intercambiables tradicional con Sony E, Canon RF y Nikon Z. Peso resultante del X300 Ultra con el teleconvertidor Gen 2 montado: ~390 g. Una Sony RX100 VII pesa 302 g. Cuando vivo vende el kit completo con video cage, estamos hablando de un equipo más cerca de una mirrorless que de un smartphone.
El punto de fricción es mecánico. Los teleconvertidores se enroscan mediante un bayonet sobre una funda especial (el Photography Kit case), no directamente sobre el módulo del teléfono. Eso introduce un punto de falla que las monturas de cámara tradicionales resolvieron con bayonetas robustas de metal macizo y contactos eléctricos dedicados. vivo lo resolvió con ingeniería, pero es un vector que no existía antes y habrá que ver cómo envejece con uso intensivo.

Acá está la feature que ni Apple ni Samsung igualan. El X300 Ultra graba 4K 120fps 10-bit Log y Dolby Vision HDR en las tres cámaras traseras. El iPhone 17 Pro Max hace 4K 120fps Dolby Vision pero solo en la principal. El Galaxy S26 Ultra llega a 8K 30fps y 4K 60fps, sin LOG en ninguna. Esto importa porque cambiar de focal durante una grabación multi-clip sin romper el color pipeline es lo que separa un equipo pro de uno amateur.
Suma:
Para el kit completo, vivo vende un SmallRig Pro cage de €499 (€299 en el bundle de pre-order) con handles laterales, slot para monitor externo y montaje para luz LED. Es el primer smartphone que viene con un rig oficial al nivel de ergonomía y modularidad de una mirrorless.

Mi lectura: si estás evaluando la línea entera, el X300 Pro sigue siendo el sweet spot. Mismo sensor telefoto de 200 MP que el Ultra, teleconverter opcional de 2,35× si querés el zoom extendido, batería casi idéntica, y costo un tercio menor. El Ultra solo se justifica si el workflow es fotografía o video profesional donde el sistema de lentes físicas y el video LOG multi-lente definen tu trabajo.
Sí, con condiciones. El X300 Ultra es el smartphone con las mejores cámaras del mercado global hoy, medido por hardware (sensor principal más grande, telefoto más grande, video LOG multi-lente) y por ecosistema óptico — teleconvertidores físicos de 200 mm y 400 mm que ningún rival ofrece. Para creadores profesionales de fotografía o video que quieren un sistema modular portable, no hay alternativa.
Pero no es el mejor teléfono global para la mayoría. A €1.999 la versión base (sin teleconvertidor), estás pagando €500 más que un Galaxy S26 Ultra o un iPhone 17 Pro Max, con menos red de soporte, sin USA ni UK al lanzamiento, y con OriginOS 6 que — aunque está basado en Android 16 y trae Google Services — no se integra al ecosistema iCloud o Samsung Account que los dos líderes pulieron durante años.
La competencia más directa es el Oppo Find X9 Pro: teleconvertidor Hasselblad físico de 300 mm, Dimensity 9500, batería de 7.500 mAh, y €800 más barato. La elección entre los dos se reduce a ciencia de color (ZEISS vs Hasselblad), prioridad de video (el X300 Ultra gana por LOG multi-lente) y cuánto te importa llegar a 400 mm ópticos.
Lo histórico es otra cosa: es la primera vez que vivo lleva su Ultra al mercado global. Si la estrategia funciona — si encuentran compradores dispuestos a pagar precio premium por ecosistema óptico — el X400 Ultra va a llegar como referencia desde el día 1 del ciclo 2027, no como un teaser lejano del mercado chino. Para el mercado de flagships experimentales, esa es la noticia más importante.
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